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Autor: Prensa ARA

Material audiovisual con los resultados del Grupo Operativo “Innovación en sistema de alevinaje y engorde de caracoles”

El Grupo Operativo “Innovación en sistema de alevinaje y engorde de caracoles”, desarrollado en el marco de la iniciativa “Creación y Funcionamiento de Grupos Operativos de la Agencia Europea de Innovación”, auspiciado por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible (Programa de Desarrollo Rural de Andalucía 2014-2020) y los fondos FEADER de la Unión Europea ha concluido con la edición, por parte de ARA, de dos vídeos en los que se explica el trabajo realizado durante estos dos últimos años en el sector de la helicicultura en Andalucía y, en concreto, en la aplicación de nuevas tecnologías en la cría de caracoles para uso comercial.

El resultado final es un sistema zootécnico moderno para la cría de caracoles terrestres, que permite obtener una producción continua, predecible, con un buen rendimiento de animales en cantidad y calidad, y todo ello disminuyendo, hasta prácticamente eliminar, los episodios de enfermedades tan comunes en la helicicultura convencional.

El primero de los productos audiovisuales editados es un vídeo creativo de animación en el que de una forma amena y muy didáctica se explica qué significa la helicicultura y se introduce al espectador en este sector que sólo produce un 5% en España.

Tras esbozar los objetivos del Grupo Operativo, el vídeo se adentra en el caracol serrano, un endemismo de la Península Ibérica nunca antes criado en cautividad, muy cotizado por su carne y con el tamaño adecuado para conquistar mercados como el francés o el italiano. Y ese es uno de los objetivos de este proyecto de innovación que lidera Heligemas, S.L. y en el que participan la universidad de Sevilla, ARA y Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía

El segundo vídeo aborda de forma más detallada los objetivos de este Grupo Operativo con entrevistas a los promotores de dicha iniciativa cuyo objetivo es aplicar por primera vez nuevas tecnologías como la robótica o el cálculo computacional no solo para la cría a gran escala de caracoles, sino también para una gestión responsable del agua en la helicicultura.

Hay que tener en cuenta que el proyecto tiene una doble vertiente: una económica: en vista de que en España solo se produce una mínima parte del caracol consumido, la helicultura es un sector con futuro. Y otro medioambiental, pues la cría del caracol serrano permitirá no solo disminuir la presión sobre él, sino realizar reintroducciones en el espacio natural”.

Las grabaciones se han realizado en la universidad de Sevilla y en las instalaciones de Almensilla/ Aznalcázar donde Heligemas ha impulsado este proyecto.

El segundo vídeo aborda de forma más detallada los objetivos de este Grupo Operativo con entrevistas a los promotores de dicha iniciativa cuyo objetivo es aplicar por primera vez nuevas tecnologías como la robótica o el cálculo computacional no solo para la cría a gran escala de caracoles, sino también para una gestión responsable del agua en la helicicultura.

Hay que tener en cuenta que el proyecto tiene una doble vertiente: una económica: en vista de que en España solo se produce una mínima parte del caracol consumido, la helicultura es un sector con futuro. Y otro medioambiental, pues la cría del caracol serrano permitirá no solo disminuir la presión sobre él, sino realizar reintroducciones en el espacio natural”.

Las grabaciones se han realizado en la universidad de Sevilla y en las instalaciones de Almensilla/ Aznalcázar donde Heligemas ha impulsado este proyecto.

Impulsan una innovadora técnica de cría de caracoles terrestres a escala industrial

  • Se realiza una nueva estabulación de los animales, se automatizan todos los procesos y se hace un uso más eficiente del agua

La helicicultura es una actividad zootécnica alternativa de gran potencialidad socioeconómica en el medio rural, que durante los últimos años viene creciendo de forma paulatina en España. Sin embargo, ese auge no ha ido acompañado de un desarrollo técnico y tecnológico apropiado, además de que sigue basándose en una única especie (Helix aspersa), lo que complica y ralentiza su evolución.

Ante esta situación, la empresa sevillana Heligemas S.L. planteó contribuir a solventar esta problemática, liderando el proyecto “Innovación en el sistema de alevinaje y engorde de caracoles terrestres”, en el marco de la iniciativa “Creación y Funcionamiento de Grupos Operativos de la Agencia Europea de Innovación”, auspiciado por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible (Programa de Desarrollo Rural de Andalucía 2014-2020) y fondos FEADER de la Unión Europea.

El proyecto, que ha contado además con la participación de Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía, la Asociación para el Desarrollo Rural de Andalucía (ARA) y la Universidad de Sevilla, básicamente ha perseguido implementar una nueva técnica de cría de caracoles con una especie distinta a la aludida, a escala industrial, con una estabulación innovadora de los animales, la automatización de los procesos y con la máxima eficiencia en el uso del agua.

Durante el periodo de ejecución se ha conseguido pasar satisfactoriamente desde el laboratorio a la gran escala de cría, con un novedoso sistema de alevinaje y engorde, diseñado y puesto en marcha de novo en todos sus componentes. Estos resultados, junto a la importante labor de divulgación de los mismos, sin duda sitúan a Heligemas SL y Andalucía a la vanguardia de la helicicultura nacional y europea.

El alevinaje y el engorde en un sistema mixto de cría, como el que desempeña Heligemas, se efectúa en invernadero, mientras que la reproducción y la primera fase de cría se hace en el interior de una nave. Específicamente, Heligemas contempla el uso de una serie de mesas de cría dispuestas en paralelo en el interior de una estructura tipo invernadero.

Las mesas se diseñaron y construyeron de forma que fueran compatibles (cualquiera de ellas y en función de necesidades) con el alevinaje y el engorde.

Pero el innovador sistema de alevinaje y engorde de Heligemas también destaca por combinar lo anterior con el diseño, construcción y empleo de unas estructuras de estabulación específicas para los animales y con la automatización de los procesos de mantenimiento y manejo del cultivo (alimentación y limpieza fundamentalmente). Todo ello en el contexto de un uso eficiente de los recursos, en particular en lo que a consumo de agua se refiere.

Para conseguirlo se diseñaron, construyeron y testaron  planteamientos, prototipos y equipos que lo permitieran, del todo inexistentes en el mercado, acometiendo las correspondientes inversiones.

En este proceso de automatización, se ha contado con sendos robots para la alimentación de juveniles y alevines, adaptados a las estructuras de estabulación, cuyos funcionamientos han sido probados positivamente, tanto a escala piloto como a gran escala en el invernadero construido.

En el caso particular del engorde, en torno al cual gira la mayor parte del proyecto, se ha dotado al robot alimentador de un sistema de visión artificial inteligente, que permite decidir la dosificación y actuar en este sentido.

El sistema se complementa con el diseño y construcción de otros prototipos para automatizar y/o facilitar al operario la limpieza de las estructuras de estabulación y el resto de labores de manejo del cultivo, por ejemplo la entrada de animales al sistema.

Por otra parte, uno de los objetivos principales de las ayudas para el funcionamiento de Grupos Operativos, afectaba al ahorro de agua en las actividades agrícolas y ganaderas en cuestión. En este sentido, la helicicultura de Heligemas incorpora un sistema inteligente de riego acoplado a las mesas de cría, muy alejado de la ineficacia y el gasto aplicado en la helicicultura convencional, y que actúa en función de la monitorización de los parámetros ambientales. Pero el ahorro de agua no solo se consigue por la vía del riego: el diseño del prototipo de limpieza de las estructuras de engorde contribuye igualmente, al efectuar esta labor en un circuito cerrado de agua. Ambos sistemas han sido ensayados con éxito.

La mayor parte de los prototipos diseñados y construidos, no sólo efectúan sus labores de forma automática, sino que guardan y envían toda la información para su registro en una base de datos. Se ha dispuesto de una aplicación que integra toda la información permitiendo el análisis en tiempo real del estado del cultivo, a la vez que posibilita efectuar cambios en los parámetros de los prototipos para ajustar su funcionamiento.

La consecución de estos prototipos y del funcionamiento del sistema, en general, ha sido posible gracias a la realización de múltiples ensayos de campo y al estrecho y continuo trabajo entre la promotora y la empresa de ingeniería que finalmente ha diseñado y construido los prototipos.

Así, se realizaron múltiples ensayos de operatividad para definir aspectos tan importantes como la cantidad de alimento a surtir cada vez, cómo suministrarlo, con qué precisión/error o en qué frecuencia.

Conseguidas las respuestas a estos y otros interrogantes, se ha podido cumplir con los fines perseguidos: ahorrar tiempo al eliminar labores arduas y muy repetitivas (que facilitan los errores), automatizar casi todo el proceso y aumentar la seguridad de este. Un modus operandi como el explicado es muy distinto al empleado habitualmente en la helicicultura convencional.

Además, se ha considerado y experimentado con buena parte de la casuística que podría introducir diferencias en la cría en función de diferentes parámetros. Es, por ejemplo, el caso de la ubicación de los animales según su situación en cada estructura de estabulación, en cada fila de la mesa o en el conjunto del invernadero.

El resultado final es un sistema zootécnico moderno para la cría de caracoles terrestres, que permite obtener una producción continua, predecible, con un buen rendimiento de animales en cantidad y calidad, y todo ello disminuyendo, hasta prácticamente eliminar, los episodios de enfermedades tan comunes en la Helicicultura convencional.

El valor de los avances logrados por Heligemas y el Grupo Operativo conformado es indudable. El objetivo ahora es depurar la técnica para reducir los costes de inversión de algunos prototipos, mejorar la fiabilidad de sus prestaciones y probar la viabilidad técnica y económica del sistema para otras especies con menor valor económico unitario, pero con mayor presencia en el mercado nacional y europeo.

Fuente: ARA

Los caracoles se deslizan por un limbo legal


Con las lluvias de estos días
 son muchos los ciudadanos que se aventuran a hacer una escapada e ir al campo más cercano para recoger caracoles. Esta inocente actividad, no obstante, es en realidad ilegal, pues se entiende que está regulada por la ley de Conservación del Patrimonio Natural y la Biodiversidad de 2007 que prohíbe «dar muerte, dañar o molestar los animales silvestres (…) incluyendo su captura en vivo y la recolección de sus huevos o crías».

Generalmente se suele hacer la vista gorda cuando la recogida de caracoles es poco más que un entretenimiento de la excursión, pero desde el Seprona recuerdan que la colecta solo está permitida para autoconsumo y siempre que sea “una cantidad lógica”. De hecho, únicamente se autoriza la comercialización en los criaderos porque los caracoles no se pueden introducir en el mercado sin haber pasado un control sanitario. Argumentan que, sin un control, no se puede conocer su origen y podrían haber sido recolectados en un campo donde, por ejemplo, se acaba de aplicar un fitosanitario o en la cuneta de una carretera con una alta concentración de metales pesados.

El problema surge cuando con la colecta masiva de caracoles se hace un negocio ilegal. La tibia regulación hace que grupos organizados saquen partido a una actividad que puede resultar muy lucrativa cuando ilegalmente se hace a gran escala -llegan incluso a esquilmar montes- y deja de ser ocasional o marginal. De hecho, en Aragón el Seprona se ha tenido que emplear a fondo en distintas ocasiones para confiscar toneladas de caracoles sin ningún control sanitario y que podían resultar un peligro para la salud de los consumidores. Sin ir más lejos, en 2011 la Guardia Civil de Huesca puso en marcha la que llamó ‘operación Limarco’, mediante la queincautó 1,3 toneladas de caracoles en Sariñena que iban a ser distribuidos sin ninguna garantía sanitaria en Lérida y Tarragona. En los últimos años también se han desarticulado redes organizadas dedicadas a la recogida masiva, transporte y comercialización ilícita en los montes de Fraga, Tamarite de Litera, Alcolea de Cinca y Lalueza. En paralelo, también es cierto que en pocos años la llamada helicicultura ha eclosionado en Aragón y se han multiplicado las granjas dedicadas a la producción de estos gasterópodos. Las hay en Ejea de los Caballeros, Lazuela, Santa Eulalia o en Cella, municipio caracolero por antonomasia, que reúne hasta tres explotaciones.

En la pasada legislatura desde Podemos Aragón se intentó impulsar un reglamento para que los ganaderos del sector helicícola pudieran operar con un marco de referencia (ahora dependen mucho de las reglas de cada Comunidad Autónoma), mediante el cual podrían también certificar sus productos como ecológicos, como ya hacen en el País Vasco o Cataluña. Algunos cálculos indican que el comercio del caracol puede mover hasta cuatro millones de euros en Aragón al año, pues la Comunidad se encuentra entre las más consumidoras del animal: solo por detrás de Andalucía y Cataluña.

Fuente: El Heraldo

Así es el proyecto andaluz pionero en la cría y engorde de caracoles

Una colaboración público-privada apuesta por la helicultura como ganadería alternativa en Andalucía.

El consumo de caracoles en distintas versiones cambia según las regiones españolas e incluso más allá de nuestras fronteras en países como Francia, Italia o Marruecos. Es precisamente del país norteafricano de dónde proceden el 95% de los caracoles que comemos en España. Se trata de unas 12.000 toneladas de estos moluscos que se importan vivos y que entran principalmente por el puerto de Algeciras.

Sin embargo esto podría cambiar gracias al proyecto de innovación que se está desarrollando en Andalucía desde hace casi 9 años. El proyecto denominado «Alevinaje y engorde de caracoles», es una iniciativa del grupo operativo que lo constituyen la empresa Heligemas, la Universidad de Sevilla, Asociación Andaluza para el desarrollo Rural (ARA) y Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía, el cual está financiado por la UE.

La helicultura es la técnica que permite la cría en cautividad de caracoles con la que se buscan fines comerciales. En el caso de la que ha desarrollado este conglomerado público-privado es pionera en España y tiene posibilidades de expandirse a otros países.

Desde la propia empresa aseguran que la demanda mundial del caracol está aumentando debido a los cambios alimenticios e incluso lo vinculan a la llamada dieta mediterránea y a un planteamiento más ecológico. El proyecto se basa en considerar la helicultura como una ganadería alternativa porque son productos de origen animal y destacar las propiedades nutritivas que tienen los caracoles. Además señalan que este salto tecnológico acercaría la cría en cautividad de caracoles y su posterior comercialización a otras actividades ganaderas como la cría de pollos y se alejaría de llamada helicultura convencional donde es más complicado hacer una planificación comercial.

La técnica que está implantando Heligemas permite nuevos sistemas de alevinaje y engorde de caracoles y ahí es donde se encuentra la innovación que podrá permitir el salto tecnológico y comercial de la cría de caracoles como ganadería alternativa. Gracias al diseño de unas herramientas automatizadas y una robótica específica permiten una estabulación única en este tipo de criaderos. Consiguen una trazabilidad total del producto final y la práctica erradicación de enfermedades y de mortalidad entre los caracoles. Además también han logrado un tamaño más homogéneo en los distintos animales. Otro de los de los hitos que pretende conseguir este proyecto es una contribución a la conservación del caracol terrestre potenciando la producción ante la extracción silvestre.

Más de 150 especies de caracoles en Andalucía

En el programa Es la Mañanana de Federico de esRadio el socio fundador de Heligemas SL y principal responsable del proyecto, el zoólogo José Ramón Arrébola, aseguró que «en Andalucía hay más de 150 especies» de caracoles pero la especie que están desarrollando es el caracol serrano o vaqueta. Esta especie endémica es altamente consumida en la zona oriental de España. El experto definió al caracol que crían como «el pata negra de los caracoles».

Además esta tecnología de reproducción y engorde de estos moluscos también se puede adaptar a otras especies de caracoles. El uso de los caracoles serranos como primera opción se debe a que es imposible obtenerlos criados más baratos que recogidos del campo: esta especie no se puede importar; tiene un reconocimiento gastronómico y económico superior a otras especies. Además sus características podrían responder a los gustos centroeuropeos por lo que se podría internacionalizar la producción de estos caracoles.

La internacionalización de esta técnica que ha desarrollado el proyecto de Arrébola y su extensión a otras especies de caracoles más allá de la serrana puede conseguir que se abaraten los costes productivos y ser rentable comercialmente.

En la entrevista en Es la Mañana de Federico, José Ramón Arrébola contó que en los inicios manejaban «la cría de otro caracol que es primo hermano de este pero actualmente está protegido». Esa protección hizo que dieran «un giro para criar este caracol». El experto en caracoles afirmó que «tienen muchas cualidades y muchas propiedades» y que «el objetivo final era su cría y no lo hemos variado». Por los distintos giros que ha dado el proyecto han necesitado «ayudas públicas y privadas» para llevarlo a cabo.

Arrébola habló también del sistema de producción de los caracoles que tienen en Heligemas SL. Señaló que «tiene dos partes». La primera es «una nave en la que hacemos la zona de la reproducción» y donde les proporcionan «unos tratamientos más intensos y cuidadosos» en un proceso que puede durar un mes. Después los sacan fuera a «una especie de invernadero» en el que utilizan mesas elevadas por comodidad y ahí se hace la fase del proyecto que se ha desarrollado, es decir, «el alevinaje y el engorde a tamaño comercial».

Almensilla, ciudad de los caracoles

El proyecto de colaboración público-privada que ha permitido desarrollar este sistema de crianza y engorde de los caracoles endémicos de la Península Ibérica está a punto de ser concluido después de haber trasladado «a gran escala el sistema de cría que nos hemos inventado», apuntó José Ramón Arrébola en la entrevista en esRadio. El zoólogo se mostró optimista ante el resultado y dijo que están seguros de que «va a ser muy prometedor».

Además contó que quieren desarrollar la helicultura en la comarca Doñana-Aljarafe y en las localidades de Almensilla y Aznalcázar en la provincia de Sevilla. También aseguro que hay un proyecto para declarar a Almensilla como «ciudad de los caracoles».

El proyecto de la Consejería de Agricultra, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, la Universidad de Sevilla, la Unión Europea y la empresa Heligemas SL es «bastante complicado» en palabras de su responsable que señaló que «si quieres hacerlo a gran escala tienes que controlar todos los factores ambientales que le afectan y que no se desvíen».

El proyecto está a punto de dar sus frutos y poner la helicultura andaluza a la vanguardia europea y abrir una nueva oportunidad comercial y ganadera.

Fuente: Libertad Digital

Innovación para engordar caracoles

El sistema de cría de caracoles modernizará la fase de alevinaje y engorde del caracol serrano gracias a un proyecto innovador y pionero en España en el que participan la empresa Heligemas, la Universidad de Sevilla, Cooperativas Agroalimentarias y la Asociación para el Desarrollo Rural de Andalucía (ARA).

En una entrevista con Efe, el profesor de la facultad de Biología y socio fundador de la empresa surgida de la Universidad Heligemas, José Ramón Arrébola, detalló que se trata de un proyecto de helicicultura con técnicas más modernas y automatizadas, que permitirá dar un “salto” en lo que se hace actualmente.

El objetivo es “pasar de una helicicultura –cría de caracoles–convencional a una moderna, equiparable a otras mas desarrolladas como la de los pollos”, explicó el profesor Arrébola.

AZNALCÁZAR CONTARÁ CON UN CRIADERO Y ALMENSILLA CON UN CENTRO DE LA INTERPRETACIÓN

El proyecto, liderado por el grupo operativo –integrado por Heligemas S.L., la Universidad de Sevilla, las cooperativas y ARA y financiado con fondos europeos Feader, dentro del programa de desarrollo rural de Andalucía 2014-2020– se centra en el caracol serrano, que se consume en el tercio Este de la península ibérica y es más valioso y grande que el blanco o chico, que se consume en primavera en algunas zonas de Andalucía.

No obstante, precisó que las técnicas en las que trabajan los investigadores de este proyecto desde 2018 son transferibles a otras especies. Explicó que con soluciones novedosas de estabulación, automatización, manejo, control para la cría a gran escala y el ciclo completo del caracol Iberus alonensis (serranos), se producirá alimento de origen animal con este molusco altamente apreciado y una mayor eficiencia en el consumo hídrico de la explotación tradicional.

EL SISTEMA SE CENTRA EN EL CARACOL SERRANO, QUE SE CONSUME EN EL TERCIO ESTE DEL PAÍS

De forma paralela a esta investigación, surgió un proyecto de colaboración público-privada para impulsar la producción de la cría de caracoles en la comarca del Aljarafe sevillano. Para impulsar el sector helicicultor en la localidad de Aznalcázar se ubicará el criadero para el alevinaje y el engorde del caracol y una nave para la fase de reproducción y para los recién nacidos porque son las “más sensibles” y en Almensilla se pondrá en marcha un centro de interpretación basado en los caracoles, ha apuntado el profesor de la Universidad de Sevilla.

Arrébola defendió la helicicultura como una ganadería alternativa a la tradicional que genera alimentos de origen animal de alto valor nutritivo y, además, contribuye al desarrollo de ciertos espacios en el medio rural, además de que tiene un gran potencial de crecimiento dada la demanda del caracol en el mercado internacional.

El caracol es un alimento saludable y posee propiedades interesantes ante ciertas “carencias y problemas”, por ejemplo, en la piel, que se pueden tratar con babas de caracol, y las relacionadas con falta de calcio e incluso favorece la digestión, así como otras aplicaciones por explorar, apuntó José Ramón Arrébola. Desde el punto de vista comercial, sostuvo que la mejor zona para montar una granja de caracoles es donde la especie a criar viva de forma natural y, de hecho, los caracoles han conquistado todos los ambientes de la tierra excepto las grandes alturas y las zonas heladas.

Fuente: Diario de Sevilla

La helicicultura andaluza se moderniza con un nuevo sistema de alevinaje y engorde de caracoles

Entrevista a José R. Arrébola Burgos del departamento de Zoología de la facultad de Biología de la universidad de Sevilla y socio de Heligemas, S.L. entidad que lidera el Grupo Operativo “Innovación en Sistema de Alevinaje y Engorde de Caracoles” en el que participa la Universidad de Sevilla, Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía y la Asociación para el Desarrollo Rural de Andalucía (ARA).

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Una granja de caracoles en el Rincón de la Victoria (Málaga)

Axarcol es una granja de reproducción y cría de caracoles (helicicultura), especializada en la variedad Hélix Aspersa, también conocida como Bover o Petit Gris. Las condiciones higiénico sanitarias en el proceso de reproducción y cría, así como la alimentación a base de piensos balanceados, permite a esta empresa desarrollar una trazabilidad que garantiza la calidad del producto para el consumo alimentario. Además, esta empresa ofrece cursos formativos sobre esta ciencia, ya que existe aún un gran vacío en este ámbito.

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